Cacao ceremonial, Melena de León (Hericium Erinaceus), cardamomo, canela de Ceilán, polvo de vainilla
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CACAO | ALTA VERAPAZ, GUATEMALA
De esta tierra sagrada crece un cacao excepcional, conocido localmente como Acriollado: una mezcla natural de antiguas genéticas Criollo con sutiles notas de Trinitario.
Cultivado bajo el dosel de la selva tropical, lleva el alma del bosque nuboso en cada haba: rico en sabor, historia y espíritu ancestral.
MELENA DE LEÓN | EL NÚMERO 1 DE LOS NOOTRÓPICOS
Durante siglos, la Melena de León ha sido venerada en prácticas tradicionales por sus propiedades calmantes y potenciadoras de la claridad mental.
Incluso los monjes budistas la utilizaban para favorecer la meditación profunda y la conciencia enfocada.
Este hongo no psicodélico vive hoy un renacimiento moderno, impulsado por el creciente interés en su relación con el bienestar cognitivo y el apoyo al sistema nervioso.
El famoso micólogo Paul Stamets lo ha apodado cariñosamente “El Hongo Inteligente”.
CARDAMOMO | “LA REINA DE LAS ESPECIAS”
Cultivado en las tierras altas de Alta Verapaz, Guatemala, el cardamomo es producido por más de 300.000 agricultores indígenas Q’eqchi’ Maya.
Tradicionalmente combinado con cacao ceremonial, esta especia cálida es conocida por intensificar su profundidad y su aroma.
Desde una perspectiva energética, el cardamomo es valorado por su capacidad para despejar la pesadez —mental y emocional— ayudando a disolver la confusión y aportar claridad.
A menudo asociado con la renovación, ofrece un suave impulso cuando la vida se siente abrumadora.
CANELA DE CEILÁN
Reverenciada como planta sagrada en muchas tradiciones, la canela de Ceilán es conocida por su aroma reconfortante y su energía vigorizante.
Aporta calidez, fluidez y equilibrio interior, despertando los sentidos y favoreciendo la vitalidad general.
VAINILLA
El cacao y la vainilla han sido combinados desde tiempos ancestrales por los mayas y los aztecas.
El aroma dulce y calmante de la vainilla ayuda a relajar la mente y a profundizar las cualidades de apertura del corazón del cacao, invitando a la suavidad, la sensualidad y la conexión.